La Fundación Pere Tarrés reúne una veintena de centros de día situados en barrios marginados de la provincia de Barcelona, que cada tarde abren sus puertas a unos 3.000 niños y jóvenes con riesgo de exclusión social. La situación económica actual provoca que cada vez tengan que acoger a más niños, y siempre con más carencias socioeconómicas. Los centros abiertos y de tiempo libre de día cubren sus necesidades afectivas, sanitarias, alimentarias, educativas, de desarrollo y relacionales, ya que proceden de entornos sociales y/o familiares desestructurados. Esta valiosa tarea social que pone el acento en la educación durante el tiempo libre, se encuentra en una situación crítica. A medida que aumenta el número de niños y las necesidades de sus familias, disminuyen los programas, los recursos y las ayudas necesarias para poder atenderles. Pongamos en marcha esta campaña para seguir llevando a cabo con éxito este proyecto.
La Fundación Pere Tarrés hace un llamamiento a la sociedad para captar monitores y recursos económicos con el fin de evitar que estos niños con riesgo social acaben en la calle.
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